Diarrea en gatos

 
 

Las heces de los gatos son marrones y bien formadas. Si sufren diarrea, la consistencia de las heces se vuelve blanda e incluso acuosa, y el color puede cambiar a tonos más claros o más oscuros de lo normal. También podemos encontrar sangre fresca o moco en las heces. El patrón habitual de defecación también puede cambiar y pueden mostrar  esfuerzos al defecar en el arenero. Estos signos han de tenerse en cuenta ya que ayudarán a determinar la causa de la diarrea.

Causas de la diarrea
La diarrea puede ser causada por numerosas enfermedades, ya sean dentro del tracto gastrointestinal  (por ejemplo, las infecciones) o fuera (por ejemplo, hígado o riñón). En gatos jóvenes la diarrea la mayoría de las veces está causada por:

Dieta: En gatitos lactantes, la  sobrealimentación (ya sea  por ser alimentados con demasiada frecuencia o por ingerir demasiada leche en cada una de las tomas) es una razón común para el desarrollo de una diarrea explosiva.

Si se cría a mano a un gatito, la utilización de los alimentos que no están diseñados para el gato, o la sobrealimentación son errores comunes que pueden conducir también al desarrollo de diarrea.

Del mismo modo, la falta o disminución de leche de una madre  puede causar el subdesarrollo del tracto intestinal, dando lugar a la diarrea.

Después del destete, cambios repentinos en la dieta también puede causar diarrea. Algunos gatitos desarrollar intolerancia a la lactosa (la lactosa es un componente de la leche) y se desarrollará diarrea si se le da leche.

Gatitos juguetones también pueden comer cosas que no se suponen y puede causarles malestar.

Causas infecciosas: Virus, bacterias o parásitos (por ejemplo, los gusanos) pueden ser causas de diarrea. Cuando este es el caso, se suele observar a más de un gatito afectado en una camada o pueden verse afectados otros gatos que convivan en un mismo hogar.

Las infecciones  por parvovirus (o panleucopenia), coronavirus y rotavirus son causas virales frecuentes de diarrea.
Salmonella y Campylobacter son dos bacterias que pueden cursar con diarrea.

Respecto a los parásitos, otras posibles causas son nematodos, protozoos y anquilostomas (por ejemplo, Giardia). No obstante, la mayoría de gatos jóvenes afectados por estas últimas infecciones suelen mostrar como síntoma principal un pobre crecimiento con mayor frecuencia que diarrea.

En los gatos adultos las causas más comunes de diarrea son los siguientes:

Enfermedad inflamatoria intestinal
Los tumores, como linfosarcoma o adenocarcinoma
Infecciones
Parásitos
Intolerancia alimentaria
Hipertiroidismo
Drogas o toxinas
Insuficiencia pancreática exocrina, por lo general causada por la destrucción del páncreas a causa de una infección

Síntomas de diarrea
Los síntomas que muestra el gato dependerá en gran medida de qué parte del intestino esté afectado. En los gatos donde la diarrea es causada por un problema en el intestino delgado, habrá grandes volúmenes de diarrea acuosa y van a perder peso corporal. En la diarrea de intestino grueso, los gatos defecan pequeñas cantidades de heces blandas, y en ocasiones contienen algunos  trazos de sangre fresca o moco. Los gatos defecan con mayor frecuencia y probablemente muestren esfuerzos al hacerlo. Sin embargo, a menudo los signos que muestran los gatos serán una combinación de ambos.

Es relativamente  fácil controlar la consistencia y aspecto de las heces del gato si este es un único gato y usa un arenero. Sin embargo, en los gatos que defecan fuera, o en una casa con varios gatos, puede resultar mucho más difícil determinar lo que está sucediendo. Sin embargo, si la diarrea se convierte en grave, incluso los gatos que defecan fuera comienzan a tener accidentes/pérdidas dentro de la casa porque no pueden salir a tiempo. También podemos encontrar restos de heces blandas pegadas al pelo bajo la cola.

Lo mejor sería aislar al gato enfermo de los demás  si sospecha que tiene problemas de diarrea. El vómito es también un signo común en los gatos que tienen problemas en el tracto gastrointestinal. Algunos gatos puede empezar a beber un poco más para compensar el líquido perdido por la diarrea.

Test diagnósticos

Su veterinario examinará a su gato y después de hacerle varias preguntas decidirá si son necesarias otras pruebas para confirmar el diagnóstico. Si la diarrea se ha desarrollado recientemente, y el gato está activo y alerta, el veterinario tal vez necesitará  tratar únicamente los síntomas, y el problema se podría resolver en breve. Si la diarrea es crónica (dura más de cuatro semanas) o si otros signos clínicos están presentes, se requiere a menudo pruebas de diagnóstico adicionales para encontrar la causa subyacente.

A menudo es necesario llevar a cabo análisis de sangre y orina para descartar enfermedades fuera del tracto gastrointestinal (como el hipertiroidismo, enfermedad hepática, enfermedad renal) y para determinar si el gato ha sido infectado con el virus de la leucemia felina o el virus de inmunodeficiencia felina. Las pruebas de sangre también se utilizan a veces para evaluar la función del intestino y el páncreas.

Pueden que le sean solicitadas muestras fecales para examinarlas y determinar la presencia de parásitos tales como gusanos y puede que sea necesario cultivarlas para detectar la presencia de bacterias anormales. A menudo es necesario examinar más de una muestra para confirmar o descartar una infección.

En determinados casos son necesarias las radiografías (rayos X) y la ecografía para examinar el tracto gastrointestinal y detectar anomalías.

A veces las biopsias del tracto gastrointestinal son imprescindibles para hacer un diagnóstico. El estómago junto a la primera parte del intestino delgado y el intestino grueso pueden ser examinados mediante un endoscopio y, en caso necesario, es posible tomar diminutas biopsias con  unas pinzas especiales que pasan a través del endoscopio. Esto puede proporcionar una alternativa a la toma de biopsias mediante una laparotomía (una operación quirúrgica), aunque no descarta la necesidad en algunos casos de utilizar esta técnica.

Tratamiento

El tratamiento siempre se adaptará a la causa subyacente a tratar (por ejemplo, medicamentos apropiados para eliminar los parásitos u otras infecciones). Si un gato de repente desarrolla una diarrea, pero sin embargo se muestra activo, puede ser necesario el ayuno durante 24 horas ya que a menudo la enfermedad es autolimitante. Durante este tiempo al gato se le puede prescribir una solución para rehidratarle (siempre y cuando no tenga vómitos). Después de un ayuno, suele ser recomendada una dieta baja en sal, de consistencia blanda, muy digerible y baja en grasa. Esto puede consistir en pollo o pavo, o dietas comerciales especialmente preparadas para tratar problemas digestivos que le proporcionará su veterinario. Inicialmente el gato debe ser alimentado en tres o cuatro comidas al día para reducir la posibilidad de sobrecarga de su intestino. Durante los dos a tres días siguientes, la dieta debe cambiarse de forma gradual a su dieta normal. Si el gato está muy aletargado o deshidratado, será necesario que reciba fluidos intravenosos.

En los casos más graves, o gatos con diarrea de larga duración, serán necesarias más pruebas para determinar la causa y por tanto el tratamiento más apropiado. Los antibióticos sólo son útiles en el tratamiento de la diarrea bacteriana si se ha encontrado  un cultivo fecal positivo, o si el intestino se encuentra gravemente dañado. Generalmente en la mayoría de los casos no son útiles e incluso pueden agravar la diarrea.

La enfermedad inflamatoria intestinal es multifactorial y el tratamiento se prescribe de forma individual. La dieta juega un papel importante en el tratamiento. Las dietas que a menudo son prescritas contienen una única fuente novel de proteína (que es una proteína que el gato no ha comido en los últimos seis meses) y  están bien equilibradas. El gato debe alimentarse únicamente con esta dieta durante al menos cuatro semanas para juzgar si hay alguna mejoría.  También pueden ser necesarios medicamentos adicionales para controlar la inflamación del intestino.

Si el cáncer es la causa subyacente de la diarrea puede ser tratado bien con cirugía y / o con agentes quimioterápicos. El tratamiento depende del tipo de cáncer y el alcance de la invasión de este en el intestino. En algunos casos, la causa de la diarrea no puede llegar a determinarse por tanto se pueden utilizar algunos medicamentos para proporcionar un control sintomático del problema.

Pronóstico

El pronóstico, por supuesto, dependerá de la causa de la diarrea. Aquella que se maneje fácilmente con la dieta y / o drogas  tendrá un buen pronóstico. En todos los casos, el diagnóstico precoz de la enfermedad evitará que los cambios a largo plazo en el intestino puedan ser irreversibles.

 

 

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